¿Viajas al extranjero por primera vez, o quizás por primera vez en mucho tiempo? Viajar al extranjero por primera vez es algo que no se olvida. Los nervios, la emoción, las ganas de ver todo… pero también esa sensación de “espero no estar olvidando nada”. Yo pasé por eso, y créeme: cometer un par de errores tontos puede arruinarte momentos que deberían ser inolvidables. Por eso te dejo aquí los fallos más comunes que muchos cometemos al principio, para que tú no tengas que aprenderlos por las malas.
Esperar para verificar la caducidad de tu pasaporte
Debo admitir que yo también lo hago. En cuanto empieces a pensar en viajar al extranjero, deberías comprobar la fecha de caducidad de tu pasaporte .
He aquí algunas razones del por qué:
- Muchos países exigen que su pasaporte sea válido hasta seis meses después de la fecha prevista de regreso.
- Los plazos de renovación del pasaporte pueden demorarse por cualquier motivo.
No embalar los artículos correctos
Cuando viajas dentro de tu propio país, probablemente no tengas problemas para decidir qué ropa llevar y no necesitas adaptadores de corriente.
Antes de viajar al extranjero, debes comprobar el voltaje de los países en los que te alojarás y de aquellos por los que pasarás durante el trayecto. No hay nada peor que pasar una noche en Zúrich con un adaptador que no funciona allí y tener que cargar el teléfono.
También te conviene investigar un poco sobre la vestimenta de los lugareños en el país que planeas visitar. Comprueba qué se espera de ti según tu género para no sentirte fuera de lugar ni destacar como un turista.
Elegir la maleta equivocada
Si no puedes subir tu maleta por varios tramos de escaleras sin ayuda, tendrás un problema en muchos países europeos. Si te diriges a una pintoresca ciudad con calles adoquinadas o a una isla con una larga playa de arena que tienes que atravesar para llegar a tu encantador bungalow, las ruedas de tu maleta provocarán una resistencia en lugar de acelerar el proceso.
¡Pregúntame cómo lo sé!
Olvidarse de revisar el teléfono o el plan de datos
Una de las preguntas más comunes que hacen los viajeros que viajan al extranjero es: «¿Cuál es la mejor manera de usar mi teléfono móvil?»
Esto es complicado porque todo el tiempo se producen nuevos desarrollos, por lo que necesitarás investigar un poco (los foros de viajes son un excelente lugar para encontrar esta información).
- Puedes alquilar un teléfono en tu destino: es una opción popular para viajes cortos y relativamente barata.
- Puedes usar aplicaciones de VoIP (como Skype y WhatsApp) para evitar cargos por roaming. Son muy populares en viajes largos. Ten en cuenta que estas aplicaciones necesitan acceso a Wi-Fi.
- Puedes cambiar la tarjeta SIM de tu teléfono: es una opción popular y económica, pero no todos los dispositivos móviles pueden desbloquearse para usar una tarjeta SIM local.
- La última opción es una eSIM o una SIM digital que te permite activar un plan de telefonía móvil de tu operador sin tener que usar una tarjeta SIM física. Básicamente, te permite cambiar de operador de telefonía móvil a través de software para que tu teléfono funcione en la red local. Sin embargo, no todos los teléfonos tienen esta opción, por lo que necesitarás lo último y lo mejor.
Descubrir demasiado tarde que tu medicación es ilegal
Si tomas algún medicamento recetado o de venta libre, debes verificar que sea legal introducirlo al país.
Una de esas cosas en las que casi nadie piensa antes de un viaje es en los medicamentos que lleva en la maleta. Y sí, pueden meterte en un buen lío si no te informas bien. Lo que en tu país es un simple analgésico, en otro puede estar totalmente prohibido. Hay países con leyes muy estrictas respecto a fármacos que contienen ciertos componentes como codeína, pseudoefedrina o incluso medicamentos para la ansiedad o el insomnio.
Por ejemplo, en Japón no se puede entrar con nada que contenga pseudoefedrina, como algunos descongestionantes nasales muy comunes. En Emiratos Árabes Unidos, medicamentos para la depresión o el TDAH pueden considerarse sustancias controladas. En Singapur o Indonesia, llevar ciertos fármacos sin receta puede acarrearte problemas muy serios, incluso cárcel.
Consejo profesional : puedes pedirle a tu médico una nota oficial explicando la necesidad médica, pero eso no siempre funciona, especialmente si no está traducida al idioma local.
Suponer que puedes acceder a tu dinero
Antes de partir, asegúrate de que podrás acceder a tu dinero y de conocer las normas locales. En muchas zonas rurales, por ejemplo, no se aceptan tarjetas de crédito, por lo que necesitarás dinero en efectivo.
- Consulta la red de cajeros automáticos de tu banco en tus lugares de destino y escala.
- Informa a tu banco que viajarás para que no bloqueen tu cuenta accidentalmente. (Muchos bancos no exigen este paso por ahora, pero compruébalo para estar seguro).
- Descubre si tu banco le cobrará tarifas por transacciones internacionales.
Es posible que puedas conseguir moneda extranjera a través de tu banco antes de tu viaje, pero tampoco querrás llevar mucho dinero en efectivo.
No consultar el tiempo
Parece simple, pero escúchame. Si no estás acostumbrado a los fuertes descensos de temperatura por la noche, no tendrás una chaqueta abrigada cuando la necesites en París. Si no revisas el clima típico de Bali en febrero, probablemente no sepas que hace mucho calor y bochorno en esa época.
Créeme, consulta las condiciones meteorológicas actuales para saberlo antes de ir. Te alegrarás de haberlo hecho.
Suponer que todos hablan tu idioma o que con el inglés puedes sobrevivir en todos lados
Si bien muchas personas en todo el mundo saben comunicarse en inglés, no todos lo saben (y no se debería esperar que lo hagan). Aprender algo de lenguaje básico del lugar al que vas te ayudará a integrarte.
También ten una aplicación de traducción descargada en tu teléfono y practica tu uso antes de partir.
No tener una estrategia para el jet lag
El jet lag no es ninguna broma. Puede llevar días recuperarse por completo de los síntomas y las primeras 24 horas son realmente duras.
Ten en cuenta que los niveles de oxígeno en la mayoría de los aviones suelen ser más bajos de lo que se respira normalmente y la deshidratación también puede contribuir a los síntomas del desfase horario.
Tómate un tiempo para investigar sobre el jet lag y elabora una estrategia para controlarlo. Algunos de los consejos más comunes son:
- Beber abundante agua antes y durante el viaje.
- Comer refrigerios ligeros y saludables
- Muévete regularmente y estírate.
- Evitar los somníferos fuertes durante el vuelo.
- Exponte a la luz natural desde que llegues
- Prepárate para irte a dormir temprano las primeras noches de tu viaje.
Ignorar las costumbres locales
Cada cultura tiene sus códigos. Desde la ropa hasta cómo saludar o cómo comportarte en un templo. Informarte un poco te evitará momentos incómodos y te hará conectar mejor con la gente local.
No informarte sobre vacunas o requisitos sanitarios
Algunos países te exigen vacunas específicas o pruebas médicas. Y no, no siempre te lo dicen en la agencia de viajes. Consulta siempre las webs oficiales antes de salir.
No contratar un seguro de viaje
Sé que da pereza, pero créeme: un seguro puede salvarte de un buen susto si te pones enfermo, pierdes el equipaje o se cancela el vuelo. Es mejor tenerlo y no necesitarlo, que necesitarlo y no tenerlo.
Olvidarte del visado (o asumir que no hace falta)
No des por hecho que puedes entrar sin más. Cada país tiene sus reglas, y en algunos necesitas tramitar un visado online, en la embajada o incluso pagar uno al llegar. Pero si no lo haces bien, te pueden denegar el acceso al país sin contemplaciones.
Aunque cometas errores en tu primer viaje al extranjero (y es probable que los cometas), no dejes que te arruinen el viaje por completo. Las cosas pueden salir mal, pero una buena actitud puede ayudarte a pasar un buen rato incluso cuando eso ocurra.














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